Torre Agua Caliente

La conocida Torre de Agua Caliente, después Faro Carranza y finalmente, conocida como Torre Tijuana, ha sido a lo largo de la historia de Tijuana, en un símbolo que ha identificado mundialmente a la ciudad de Tijuana.

La razón de ello es por la belleza del estilo arquitectónico que poseía la torre, además de ser un icono que representa una de las etapas históricas más importantes del turismo que se desarrolló en esta ciudad en el siglo XX.

Asimismo por la representatividad que ha tenido para los tijuanenses que ha sido empleada como logotipo por organizaciones sociales, culturales, deportivas y políticas de la localidad.

 

 

EN EL COMPLEJO TURÍSTICO

El Complejo Turístico de Agua Caliente consistió en una serie de espacios como un hotel con 50 habitaciones, los bungalows, el fastuoso y elegante casino, balneario, hipódromo, galgódromo, campo de golf profesional de 18 hoyos y una pista de aterrizaje para avionetas que en su conjunto, presentaban excelentes servicios a sus miles de visitantes.

Es importante remarcar que Agua Caliente llegó a tener renombre más allá de las fronteras del país, no sólo en los Estados Unidos, sino también en Europa y Asia.

Sin duda, uno de sus principales espacios turísticos de Agua Caliente fue el casino donde noche a noche por espacio de siete años se practicaron todo tipo de juegos de azar.

Sin embargo, para 1935, el presidente de la República, Lázaro Cárdenas, emitió un decreto en el que prohibía la práctica de los juegos de azar en todo el país por lo que Agua Caliente tuvo que cerrar sus puertas.

En ese contexto se construyó la Torre de Agua Caliente en 1929. Funcionó en primer momento como campanario en las instalaciones del hotel y después a las afueras de éste. Sirvió también como punto de referencia a los visitantes que llegaban por vehículos a lo largo del camino que dirigía a Agua Caliente.

El diseño de la torre, al igual que el resto de los trabajos de diseño del Complejo Turístico, estuvieron a cargo del estadounidense Wayne McAllister.

 

EN LOS AÑOS CUARENTA

Cuando el centro fue expropiado en 1937 por el General Lázaro Cárdenas, y en 1939 las instalaciones se acondicionaron como aulas educativas, la torre se convirtió en el símbolo del Centro Escolar.

Después lo Torre fue empleada como faro para dar servicio al primer aeropuerto de la ciudad, en donde hoy se encuentra localizado el fraccionamiento Aviación.

Lamentablemente el día 12 de diciembre de 1956 la Torre se incendió por completo, desapareciendo del escenario geográfico, pero no del imaginario colectivo de Tijuana, ya que la figura de la torre se utiliza como logotipo de numerosos grupos sociales de la comunidad. Inclusive desde el mismo momento de su desaparición se consideró la posibilidad de realizar una réplica.

 

LA CONSTRUCCIÓN DE LA RÉPLICA

En los años ochenta del siglo XX, el Club de Leones de Tijuana promovió la construcción de una réplica y el X Ayuntamiento de Tijuana se encargó de iniciar las obras de jardinería en el denominado Parque Fundadores, predio que recién se había expropiado para ligar al nuevo Bulevar Fundadores con el Agua Caliente.

Para ello, se organizó un comité que tendría la tarea de emprender una cruzada entre los tijuanenses, con el objeto de recaudar fondos para su construcción. Entre ellos se encontraba el Arq. Antonio Padilla Corona, quien era jefe de proyectos de la Dirección de Obras Públicas Municipales y realizó el proyecto y la maqueta de lo que se denominó Parque Fundadores así como el Ing. Jorge Ruiz Fitch, encargado de la construcción de la torre.

El arranque de la obra fue el día 11 de julio de 1984, con la presencia de la comunidad tijuanense y en forma muy especial, de los integrantes del Club de Leones, autoridades civiles y militares.

Es muy oportuno destacar la labor que efectuaron los socios leones para que la obra se llevara a la realidad, ya que fueron los promotores y gestores de los recursos económicos para su realización.

El mejor ejemplo fue el maratón aéreo que efectuó el piloto aviador y socio león Sergio del Río, quien en una avioneta recorrió el cielo de Tijuana por 48 horas con el fin de obtener fondos para la obra.

Después de cuatro años de distintos esfuerzos, finalmente, la Torre de Tijuana, como se le llamó, fue inaugurada el 14 de mayo de 1988.

En la actualidad y en su interior cuenta con el Salón de la Fama que muestra la historia del deporte tijuanense.

Pero sin duda, la Torre continua siendo una imagen representativa del devenir de nuestra historia de Tijuana así como un emblema para las nuevas generaciones de tijuanense y en un ícono del escenario urbano de la ciudad.

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